Tenía apenas veintidós años cuando me quedé sola, sin marido y con el pequeño Diego en mis brazos.

DIARIO A la tía Paquita la trajeron desde el pueblo. Ya era difícil para ella, una mujer mayor, mantener

Perdóname, hijo, no hay cena gritó mi madre Un millonario lo escuchó. Mamá tengo hambre. Marina apretó

Anoche empezó como cualquier otra cena familiar y terminó de una forma que todavía me tiene temblando.

Hoy, al final de un largo día, abro este diario para intentar ordenar algo que no me deja tranquilo desde

En nuestra familia había dos hijas: yo y Lucía. Sin embargo, era evidente que Lucía ocupaba el lugar

Jamás olvidaré la primera vez que llevé a mi marido a casa de mis padres en Salamanca. Mi madre preparó

Elena ya no pudo soportar la manera en que sus padres la trataban. Por primera vez, cortó en seco una

¡Dame agua, que tengo la garganta seca! ¡Te llevo llamando más de una hora, y tú sigues haciendo ruido

Aquel día, mi madre salió de casa como todos los días. Por la mañana me había escrito un mensaje para








