Querido diario, Cuando mi hijo, Alonso, cumplía los tres años, su alimentación era un desastre.

Tenía diez años cuando mi padre, por primera vez, no me llamó para desayunar, sino que salió al patio

La madre de Lucía falleció hace ya cinco años. Solo tenía cuarenta y ocho; el corazón se le paró mientras

Ay, hija, ¡esto no se puede comer! Has puesto demasiada sal, y la carne está dura como la suela de un zapato.

Pero, hija, esto no hay quien lo coma. Está tan salado, y la carne parece una suela de zapato.

La madre de Lucía falleció hace ya cinco años. Solo tenía cuarenta y ocho; el corazón se le paró mientras

Creo que si alguien me contara esta historia, al principio no la habría creído. Sin embargo, le sucedió

Hace dos semanas, me encontraba en el andén de la estación de Atocha, tiritando bajo el frío de Madrid

Te cuento algo que me pasó en el barrio de Lavapiés, justo en la tienda de mi tío José. Un día estaba

Bueno, hija, esto ni se puede comer. Te has pasado con la sal, y la carne está dura como la suela de







