Me llamo Alberto. Toda mi vida trabajé sin descanso, sacrificándolo todo: mis sueños, mi juventud, mi salud.

Oh, Juan Pedro, aquí estoy otra vez, sentada sola con una taza de té de manzanilla, releyendo mis viejos

Durante más de un año, estuve con Valeria. Era el tipo de mujer que no pasaba desapercibida.

Valeria sabía que ese día llegaría. Lo había temido, lo había pospuesto tantas veces como pudo, pero

Elena abotonó el abrigo de su hijo con manos temblorosas, no por el frío, sino por la frustración que

Desde la infancia nos enseñan que la verdadera felicidad solo es posible en el matrimonio, con una esposa y hijos.

No pude resistirme… Traicioné a mi esposa. Nuestra relación había caído en la monotonía.

Alejandro nunca había dudado de su vida. Siempre había seguido el camino que se esperaba de él: un hombre

Estaba de pie junto a la ventana, con las manos apretadas en puños y el corazón latiéndome con tanta

Cuando mi hija, Valeria, se casó, ella y su esposo, Andrés, no tenían casa propia. Eran jóvenes, estaban










