¡Calva, despierta!Así suele despertarme mi marido por las mañanas. El año pasado decidí hacer algo en

Querido diario, Hoy he vuelto a sentir lo pesado que es cargar con la culpa ajena. Esta mañana, mientras

Carta Javier camina de vuelta a casa tras terminar su jornada en la oficina, mientras el suelo cruje

Tía, tienes que escuchar lo que me pasó. Mira, resulta que Miguel, mi marido, me cae a casa con uno de

Querido diario, Hoy he vuelto a pensar en Julia, la perra que apareció aquel verano delante de nuestro portal.

¡Víctor, me han ascendido! exclamó Aitana, su voz rompiéndose en un agudo chasquido mientras se quitaba

Pero, Lucía, ¿esta ensalada la has cortado tú o es otra vez de esas bandejas de plástico con las que

Recuerdo aquellos tiempos ya lejanos en los que me convencía de que era una mujer afortunada por tener

Alquilé un marido para que mi amiga se muriera de envidia, y luego me enamoré perdidamente de él.

Se ha alejado mucho, sollozaba Victoria. Llega a casa tarde. No me ayuda con el niño y yo ya no aguanto sola.










