Sabes, Araceli, los clientes van escasos últimamente dice Ana, frotándose la nariz mientras se recuesta

Cuando mi madre soltó ese nosotros te hemos criado, ahora nos lo debes, yo ya había firmado el contrato

La madre, la verdad, deja mucho que desear Lucía, ¿otra vez has dejado la toalla mojada colgando en el baño?

Clara, ¿estás ocupada? preguntó su madre asomándose a la habitación de su hija. Un minuto, mamá.

La suegra trajo su regalo a nuestro dormitorio. La habitación había quedado exactamente como la habíamos

Mira, Carmen, creo que nos hemos vuelto unos desconocidos. La rutina nos ha comido. Estaba pensando necesitamos

Querido diario, No, Carmen, usted ya ha tenido su parte, ahora dedíquese a Andrés usted misma me contestó

De las vacaciones, Ignacio no regresó ¿Nada de tu marido, ni una llamada ni una carta? Nada, Verónica

¡Pero qué pesada eres, de verdad! Que si como mal, que si visto peor, y que si todo lo hago como el culo

La invitación al aniversario era una trampa… pero el regalo que llevé lo cambió todo.










