¿Estás ocupada, Lucía? preguntó su madre asomándose a la habitación de su hija. Dame un minuto, mamá.

Mira, hoy tengo 33 años, pero todavía me da muchísima vergüenza lo que hice cuando tenía 18, casi 19.

Hoy tengo 33 años, pero todavía me muero de vergüenza al recordar lo que hice cuando tenía 18, casi 19.

Ahora, con 33 años, todavía siento vergüenza al recordar lo que hice cuando tenía 18, casi 19.

No pienso irme a ese vil pueblecito a enterrar a tu madre escupió su marido con desprecio. Pero cuando

Desde el viaje, Ignacio no ha regresado ¿Todavía no sabes nada de tu marido, no te llama ni te escribe?

Señorita, ¿otra vez ha traído a su hijo al trabajo? ¿No le da un poco de vergüenza? Nos molesta.

¡Qué harta me tienes! … Ni comes como Dios manda…, ni te vistes como una persona decente…

17 de octubre Hoy el clima se mostró tan rebelde como mi paciencia. Cuando mi suegra, Doña Carmen, volvió

¡Sonia, por favor, llévatela! ¡No puedo más! ¡Hasta me da cosa tocarla!Rosa estaba temblando.






