En un pequeño pueblo al sur de Andalucía, donde las casas blancas guardan el calor de las historias familiares

«¡Qué harta estoy de ti!» — casi le grito a la cuñada de mi marido, pero me contuve. Y ella, como si

—¡Tú no eres nadie para mí! —gritó Lucía, cerrando la puerta con tal fuerza que los platos del aparador

En un pequeño pueblo de Andalucía, donde las calles se adornan con el perfume de los naranjos y el calor

En un acogedor pueblo del sur de España, donde las casas de ladrillo viejo se mezclan con calles empedradas

Me llamo Carmen López. Tengo sesenta y tres años. Toda mi vida he intentado ser una madre ejemplar, una

«¡Cómo me cansas!» — estuve a punto de gritarle a la hermana de mi marido. Pero me contuve.

Mi vida dio un vuelco, pero no fue el día en que adoptamos al perro, ni cuando descubrí que por fin sería

Hace año y medio, nuestro único hijo, Javier, se casó. A su novia, Lucía, la aceptamos bien.

**Martes, 15 de noviembre** Hoy el pueblo amaneció con esa calma invernal que solo se siente en los pequeños










