Tengo 30 años y he llegado a entender que la traición más dolorosa nunca viene de los enemigos.

¡Una trilliza! exclamó la comadre del pueblo, con los ojos brillando como si hubiera visto un milagro.

Querido diario, Hoy he perdido la paciencia de una vez por todas. ¡Estoy harta de cargaros siempre sobre

Lo recuerdo como si hubiera ocurrido en otro siglo, una velada familiar impregnada de silencios elocuentes

Mi marido, Juan, se desvaneció del horizonte un año atrás, llevándose consigo el eco de una mujer nueva

«Eres una carga, no una esposa», escupió Doña Carmen Rodríguez delante de toda la familia mientras yo

¡Un año entero entregando dinero a los hijos para pagar una hipoteca! ¡No voy a dar ni un euro más!

Le dije a mi marido que invitara a su madre a cenar. No sabía que esa misma noche iba a salir de mi propia casa.

Tengo 27 años y vivo en una casa donde, sinceramente, paso más tiempo pidiendo perdón por existir que

Había vestidos de mujer desparramados por el suelo y, al cruzar el umbral del dormitorio, le vi allí










