¿Para qué trabajar, querida? Yo gano lo suficiente. Tú ocúpate de la casa, de nosotros, de los niños

Cuando regresé, la puerta estaba abierta de par en par. La primera idea que me vino a la cabeza fue

¡Hola, papá, mamá! irrumpió Clara una mañana de domingo, como caída de una nube. ¡Me caso! Diego me ha

Carmen se ocupaba de la abuela de su vecina. Todos pensaban que lo hacía para quedarse con la herencia

Ricardo Salazar permaneció inmóvil durante un largo rato. El mundo, en el que él estaba convencido de

Por qué me tocó este destino Cada año que pasaba, Jacinta sentía con más claridad que no quería, ni podría

Vamos, que podíais haberlo llevado a una residencia de niños, como si fuera un cachorro. ¿No?

¿Pero es que no ves? Esa no puede ser tu hija, ¿estás completamente ciego? Llevaba saliendo con mi futuro

Diario de Ignacio, 14 de marzo Jamás pensé que un simple gato podía darme una lección tan peculiar.

Cuando, hace ya muchos años, plasmé en una hoja blanca «Renuncia María Llopis», no lo hice por debilidad.










